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Qué son los NFTs (Non-Fungible Tokens)

Raro es el día en que no aparece una noticia en internet en que se hable de NFT (Non-Fungible Tokens). Sin duda se trata de un concepto cada vez más popular, y las búsquedas en Google preguntando por ello están creciendo por semanas. En este artículo intentaré contar qué son los NFT’s y su relación con la tecnología Blockchain, para así entender por qué últimamente son noticia y todo el mundo habla de ellos.

La idea de coleccionar objetos es casi tan antigua como la misma humanidad. Y creo no equivocarme si afirmo que en algún momento todos hemos coleccionado algo en algún momento de nuestra vida: cromos de fútbol, sellos, chapas, discos en vinilo… infinidad de artículos, sólo porque nos parecían bellos, valiosos o simplemente por diversión. Y esa afición sigue viva en nuestros días, pero con otro formato: ahora lo que se lleva es coleccionar objetos nacidos del mundo digital, objetos “no-físicos”... algo así como “coleccionables virtuales”.

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Y la llegada Blockchain y las características intrínsecas que conlleva su tecnología (trazabilidad, inmutabilidad, transparencia, descentralización, etc) cuadraban perfectamente con ese ecosistema, permitiendo el nacimiento de los “cripto-coleccionables”, y definitivamente ha revolucionado este mundillo.

Los cripto-coleccionables son “activos digitales” basados en tecnología Blockchain. Pero se diferencian de las criptomonedas (que también son criptoactivos) en que son únicos, de manera que se convierten en ideales para coleccionarlos. Expliquemos esto con un par de ejemplos: si tú y yo tenemos 1 bitcoin cada uno, ambos tenemos lo mismo porque representan lo mismo, son idénticos. Es equivalente a que ambos tengamos en el bolsillo una moneda de un euro: tu euro y el mío valen y representan lo mismo, son idénticos, son intercambiables. Pero si tú tienes un euro con un determinado defecto de fabricación (a estos errores de troquelado se les llaman “mint error”) puede que ese euro tuyo se haya convertido en un objeto único,  pudiendo resultar una moneda rara que además de su valor intrínseco contará con su valor como moneda coleccionable.

Y esto es importante: lo que distingue a los objetos coleccionables no es tratarlo como un objeto de consumo, sino que su valor se lo da el hecho de ser único, en su diferenciación del resto. Y hay gente dispuesta a pagar mucho por esa diferenciación. Cobra entonces especial importancia el poder demostrar esas características intrínsecas que lo convierten en único y auténtico, algo que como ya he dicho puede aportar el uso de la tecnología Blockchain.

 

Qué es un token

En el ecosistema Blockchain un token es un activo digital que representa algo. No tienen valor por sí mismo, sino que lo tienen por lo que representan. Para entenderlo utilizaré el ejemplo de las fichas que se utilizan en un casino: cada una representa un valor y se utilizan como monedas para jugar, para pedir bebidas en el bar del casino, para dar propinas… pero sólo tienen validez dentro del casino, de manera que fuera de él no sirven para nada. Entendido esto, cambia ahora la idea de “casino” por el de “red Blockchain”, y por analogía comprenderás que las “fichas” de Blockchain son los “tokens”. Y cómo la tecnología subyacente Blockchain permite tener un registro inmutable de todo cuanto acontece en ella, quedando además garantizando la veracidad de la información que se almacena (pues ahí radica la potencia de Blockchain: todos los participantes de la red comparten los registros, por lo cual si alguien trata de modificar la propiedad de un token dicho cambio debe ser validado por todos los miembros de la red) tenemos un ecosistema perfecto para poder aplicarlo en el mundo del coleccionismo, pues todo lo que pasa con ese token queda registrado y se garantiza la veracidad de aquello a lo que representa dicho token.

Pues una vez entendido esto podemos clasificar a los tokens generados en Blockchain en 2 categorías, según representen a algo único o no:

  • Los Tokens Fungibles son aquellos que no se diferencian entre sí. Es el caso de cualquier criptomoneda (bitcoin, ethers, etc) en donde todos los tokens que representan cada unidad de esta moneda virtual son iguales. Se pueden intercambiar y representan el mismo valor (como aquellos euros que teníamos tú y yo al comienzo de este artículo).
  • Los Tokens No-Fungibles (NFT’s o Non-Fungible Tokens, en inglés) son únicos en sí mismos y representan algo irrepetible (recuerda la moneda con error de troquelado, o unas zapatillas firmadas por Michael Jordan, por ejemplo). Por este motivo este tipo de token se utiliza en casos concretos como herramienta de coleccionismo, pudiendo representar desde obras de arte virtuales hasta determinada información digital.

En el mundo “real” cuando compramos un reloj caro o si adquirimos un cuadro en una galería nos suelen entregar tanto el artículo físico que estamos adquiriendo como su certificado de autenticidad, demostrándonos así que lo que adquirimos es auténtico y original. La cosa se vuelve interesante cuando lo que queremos adquirir es un activo digital, algo “no-físico”… o simplemente si queremos tener la absoluta certeza de la autenticidad de lo que estamos adquiriendo: es aquí donde entran en escena la tecnología Blockchain y su aplicación a través de los NFT’s, actuando como “certificadora” de que lo que estamos adquiriendo es auténtico y original, aunque pertenezca al intangible mundo de lo digital. Por ejemplo, hace poco se podía leer en internet que un artista digital había vendido una de sus obras por más de 50 millones de euros: no deja de resultar curioso que lo que se adquiría era un simple cuadro, que se encuentra por internet a poco que navegues un par de minutos, y que por tanto te lo puedes descargar e imprimir. Pero lo disruptivo en este caso es que el propietario adquiere con la obra también un NFT, un certificado digital, que le acredita en la red Blockchain como único dueño de ese cuadro, y sabrá que lo que compra es realmente una obra genuina, con lo que se asegura que pertenece al artista que la creó, y que la obra es auténtica. Pero es más: ese comprador que adquirió ese cuadro y recibió el token que la representa podrá revenderla en el futuro si lo desea. Cuando este token (que puede asociarse también a obras físicas) sea adquirido por otra persona, el creador puede cobrar un porcentaje de la transacción si así quedó registrado en el Smart Contract de creación del NFT, creándose así una nueva fuente de ingresos para los artistas. El token almacena toda la información de lo que ha sucedido con la obra, cuándo y a quién se ha vendido, en qué momento, etcétera.

 

Qué es un NFT

NFT es el acrónimo en inglés de Non Fungible Token (token no fungible) y están desarrollados mediante tecnología Blockchain (ecosistema en el que “habitan”), que lo hacen muy seguro. Es la misma tecnología utilizada en la creación de las criptomonedas, pero a diferencia de éstas los NFT’s representan algo único e irrepetible: no pueden ser reemplazados por algo similar que tenga el mismo valor, no se pueden dividir, y pueden representar cualquier valor, ya sea físico o digital, pudiendo contener en su interior cualquier información que se desee guardar en la red (como por ejemplo el propietario de dicho token).

Nacieron con la idea de crear activos coleccionables en el mundo digital, de manera que éstos puedan ser conservados, coleccionados o fácilmente intercambiados en la red Blockchain, como si fueran una criptomoneda más. Puede representar cualquier cosa, real o digital (un cuadro, una canción, una casa…) y el hecho de que se crean en la red Blockchain nos permite llevar un registro de todas las transacciones que con él se hagan, de manera que son tratados como si fueran objetos tangibles, pudiendo quedar así demostrada su propiedad, autenticidad y originalidad.

La mayoría se basan en los estándares de la red Ethereum y de su cadena de bloques, lo que ha permitido que sea fácil operar con ellos a la hora de comprarlos y venderlos.

Fue en la década pasada cuando se lanzó el primer token no-fungible dentro de la Blockchain de Ethereum: CryptoKitties. Un proyecto de gatitos criptográficos coleccionables, descrito en su página web como “un juego centrado en criaturas criables, coleccionables y adorables“. Cada gato es único y 100% propiedad de su usuario, sin que pueda ser replicado, robado o destruido.  

A diferencia de otros tokens construidos en la cadena de bloques Ethereum, CryptoKitties se especializó en construir tokens o fichas indivisibles con propiedades únicas y en ediciones de cantidades limitadas. Los cripto-gatitos pueden tener diferentes características como la ropa que lleven, su raza, color, edad… o también pueden representar a personalidades famosas o haber sido diseñados por algún artista importante. Estos rasgos hacen que sean tokens no fungibles y cripto-coleccionables con frecuencia muy valiosos. 

Cryptokitties cripto-coleccionables. Imagen de la web

Aunque al principio el proyecto recibió críticas por su aparente inutilidad, lo cierto es que CryptoKitties abrió un nuevo camino en la industria Blockchain al destacar como el primer caso de uso de la tecnología en recibir adopción general sin estar vinculado con la creación de monedas.

Y aunque la idea puede parecer descabellada lo cierto es que estos cripto-gatitos se volvieron muy valiosos, incluso se llegaron a vender por cantidades realmente elevadas (en 2018, un CryptoKitty llamado Dragon se vendió por aproximadamente USD $ 170.000). La popularidad del juego en diciembre de 2017 congestionó la red Ethereum, lo que hizo que alcanzara un máximo histórico en el número de transacciones y la ralentizó significativamente.

 

Características de los NFT’s

Las principales características de los tokens BFT’s son:

  • Son únicos: con la posesión de estos activos se puede certificar que se es el propietario único y real del objeto representado, aunque ese objeto pueda mostrarse y compartirse en internet. Es una situación curiosa y un giro al valor que concedemos a las obras de arte físicas y a las digitales.
  • Son indivisibles: los NFT’s tienen un valor como entidad o token completo, sin más: a diferencia de las criptodivisas, los NFT’s no se pueden dividir en partes más pequeñas (no puedes tener 1/1000 de un criptogatito, por ejemplo), aunque también se está investigando en esto último (y ser propietario así de 1/100 de un Picasso, por ejemplo, y recibir esa proporción de ganancias ante futuras ventas del cuadro).
  • No interoperables: sólo pueden utilizarse en el ecosistema en el que fueron creados (blockchain de Ethereum, por ejemplo)
  • Son Indestructibles: los datos de un NFT se almacenan en la cadena de bloques a través de un contrato inteligente (Smart Contract), lo que hace que no se puedan eliminar o replicar.
  • Propiedad absoluta: con la adquisición de un NFT adquieres la propiedad absoluta del bien al que representa, ya sea éste tangible o intangible. 
  • Verificable: Blockchain permite mantener un historial de quién ha comprado o vendido un NFT y quién es su actual propietario (absoluto), incluyendo el creador original a quien se compró ese activo digital en primer lugar.

 

Ejemplos de uso

  • ARTE: sin duda alguna ha sido en el mercado del arte donde los NFT’s han causado mayor impacto, llegando a trastocar una industria basada en un viejo modelo de negocio de varios siglos de antigüedad. El pasado mes de marzo 2021 fue noticia que la casa de subastas Christie's vendió la obra “Everydays: The First 5000 Days” del diseñador gráfico Beeple, un collage compuesto por imágenes digitales tomadas en el día a día del creador. La obra alcanzó en la subasta los 58,5 millones de euros y ha sido firmada como auténtica utilizando NFT. Que la centenaria casa de subastas Christie’s entre en el juego de subastar obras de este tipo y acepte las criptomonedas supone un espaldarazo para estas transacciones.

  • COLECCIONABLES: basada en la idea de los antiguos álbumes de cromos, la industria del coleccionable empieza a adaptarse a los tiempos y han comprendido el potencial tras los tokens para crear coleccionables criptográficos diseñados especialmente para sus seguidores.
    Topps, el fabricante estadounidense de cromos para ligas deportivas desde 1938, comenzó este año a emitir sus cromos también en formato de cripto-coleccionables. En una iniciativa similar, los álbumes Panini ampliaron recientemente su oferta a “trading cards” coleccionables sobre tokens blockchain. La Major League Baseball o Grandes Ligas del Béisbol (MLB) también tiene su propio juego de cripto-coleccionables llamado MLB Champion, que permite a los fanáticos poseer tarjetas de béisbol digitalizadas, etc.
  • DEPORTES: Quizás una de las industrias que ha adoptado con mayor entusiasmo la idea de los coleccionables criptográficos es la deportiva. Así por ejemplo la NBA ha comenzado a comerciar con la venta de clips de vídeos de canastas históricas de sus estrellas (doscientos mil dólares se ha pagado hace poco por el video de una canasta de Lebron James). O el golfista Bryson DeChambeau, que ha creado una serie de tarjetas coleccionables que se subastan en una plataforma de intercambio de NFT’s. Y es que en paralelo a la creciente adopción de compra-venta de estos cripto-activos empiezan a proliferar plataformas que permitan su intercambio, pudiendo encontrar en ellas todo tipo de creaciones coleccionables para todos los presupuestos.
  • MÚSICA E INTERNET: aunque pueda parecer extraño, ya puedes adquirir canciones de tus artistas favoritos a través de NFT’s, de manera que quede así garantizado que poseas algo único y auténtico. Y también empiezan a haber youtubers y streamers que venden imágenes o vídeos exclusivos, como el youtuber Willyrex, quien ha anunciado en sus redes sociales que lanza un total de 5 archivos certificados por NFT (dibujos animados tridimensionales) con precios que van desde 1 euro hasta los 2.000, a la venta al parecer sólo durante 24 horas.

    Y ya para muy frikis se dice que hace unas semanas uno de los cofundadores de Twitter vendió por 2 millones de dólares un NFT conteniendo el primer tuit que escribió en marzo del 2006, con un mensaje tan tonto como "estoy configurando mi twttr” (nombre original de la red de micromensajes). Increíble… 

 

Conclusiones

Tras entender todo esto la siguiente pregunta parece obvia: ¿de verdad tiene sentido coleccionar cripto-artículos sobre Blockchain? La respuesta sería la misma que si se la formulas a un coleccionista de arte, o de sellos, o de discos… pues la razón es la misma: el coleccionista lo es por el simple placer de poseer un objeto valioso para él, o porque espera su revalorización con el paso del tiempo, o por el mero hecho de saberse el único poseedor de algo… independientemente del formato de lo coleccionado.

Pero no todo tiene por qué ser coleccionables. Con la progresiva adopción de la tecnología Blockchain y su mayor conocimiento sobre las posibilidades que ofrece han ido apareciendo nuevos casos de uso, toda vez que hemos dicho que los tokens no fungibles (NFT) pueden representar también cualquier activo del mundo real, susceptibles por tanto de ser comercializados como tokens en la Blockchain. Así, al representar los activos físicos en el mundo digital (una casa, una propiedad, un coche…), los NFT tienen el potencial de revolucionar aspectos de la economía en general, abriendo así nuevas alternativas en la tecnología Blockchain más allá de uso como ecosistema de intercambio de transacciones financieras.

Los casos de uso son múltiples, y esto no ha hecho sino empezar… por lo que es muy probable que sigan apareciendo día sí y día también noticias e innovaciones relacionadas con los NFT’s y sus nuevas aplicaciones.

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